Hay un punto donde el contenido deja de ser "grabar un dron bonito" y se convierte en un producto que alguien va a pagar por ver, licenciar o usar en una campaña. Estos drones están construidos para ese punto.
El Mavic 3 Classic te da la cámara Hasselblad insignia sin pagar por lentes que no vas a usar. El Mavic 3 Pro suma tele medio y tele largo para tres formas distintas de contar la misma historia. El Mavic 4 Pro lleva eso al extremo con 100MP y un gimbal que rota 360°. Y el Air 3S es el punto medio honesto: 80-90% de esa capacidad a una fracción del precio.
La diferencia entre estos no es cuál es "mejor" en abstracto, es cuánto necesitas realmente de cada uno para el trabajo que entregas.