La primera vez que un cliente agrónomo me mostró un mapa NDVI de su propio cultivo, vi colores y no entendí nada más que "verde es bueno, rojo es malo". Funcional, pero insuficiente si quiero ser la persona que vuela la misión y entiende qué está entregando.
Lo que aprendí, sin volverme ingeniero agrónomo: el NDVI compara cuánta luz roja absorbe la planta contra cuánta luz infrarroja cercana refleja. Una planta sana absorbe mucho rojo y refleja mucho infrarrojo — eso da valores NDVI altos. Una planta con estrés hídrico o nutricional empieza a fallar en ese patrón antes de que un humano note el cambio de color a simple vista.
El Mavic 3 Multispectral genera ese dato con cuatro cámaras dedicadas —verde, rojo, red edge e infrarrojo cercano—, cada una de 5MP, sincronizadas con un sensor de luz solar que corrige las lecturas según la irradiancia real del momento. Sin esa corrección, la misma parcela fotografiada a distintas horas del día daría lecturas distintas solo por el cambio de luz, no por cambio real en la planta.
Lo que sí puedo reportar sin ser agrónomo: dónde está la variación —qué zona del cultivo se ve distinta al resto— y con qué intensidad. Eso ya es información valiosa para que el agrónomo decida qué acción tomar, y es exactamente la parte del trabajo donde un piloto certificado aporta sin necesitar el título de ingeniería.
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